Se entiende como huella de carbono la “totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto por un individuo, organización, evento o producto«.
Huella de carbono de una organización: mide la totalidad de GEI emitidos directa o indirectamente por el desarrollo de su actividad.
Las metodologías más utilizadas para este cálculo son la ISO 14064-1:2019 y el GHG Protocol.
La implantación y verificación de la ISO 14064-1:2019 aporta múltiples beneficios internos y externos. Su correcta aplicación garantiza la coherencia, la transparencia y la credibilidad en la cuantificación de los GEI, permitiendo a las organizaciones identificar y gestionar sus responsabilidades medioambientales.
La verificación externa es una valoración objetiva de la precisión e integridad de la información reportada, conforme a los principios de contabilidad y reporte previamente establecidos. La entidad de certificación asegura que la “información suministrada” no contenga omisiones, distorsiones o errores que alteren el valor anual de las emisiones notificadas.
La verificación, aunque recomendable, es obligatoria únicamente en la ISO 14064-1:2019, norma reconocida como estándar de referencia.